Un informe de la Organización Internacional del Trabajo advierte que los países con economías en desarrollo son especialmente vulnerables a la automatización de empleos de oficina, contabilidad y atención al cliente porque carecen de redes de protección social suficientes para absorber el impacto.
El documento identifica a Bangladesh, Vietnam, Filipinas y varios países de África subsahariana como los más expuestos. La OIT propone un fondo global de reconversión laboral financiado por un porcentaje de los beneficios de las empresas tecnológicas. Estados Unidos y la Unión Europea han recibido la propuesta con escepticismo.